Me han dicho todo lo que tenía que ser, pero nunca que
fuera feliz. Me han dicho que cumpla con las órdenes, pero nunca que luchara
por lo que realmente creía justo. También me dijeron que en la vida solo hay un
modo de hacer las cosas, y que las otras maneras eran el fruto de la
perversión, de las malas juntas, de la locura. Yo me pregunto, ¿hay algo que
tenga sentido al final del camino? ¿Hay algo en que creer, algo por lo cual
mirar al sol todas las mañanas? Temo no poder encontrar las respuestas que
quisiera oír, los abrazos que quisiera sentir, ni las palabras que me ayuden a
seguir.
Soy un lobo perdido en el desierto, fuera de mi ecosistema, lejos de mi hogar, y lejos también de los que creía los míos. Vagare sin rumbo por el resto de mis días, son orientación alguna ni sentido preestablecido. Si me topo con mi hogar, con mi gente y con los abrazos que añoro encontrar, tal vez vuelva a sonreír. Entretanto no llegue ese espacio de tiempo añorado, solo seguiré siendo un alma que pugna por hallar en el mundo un hogar, un hogar en el cual las lágrimas se conviertan en sonrisas, y el orgullo desaparezca hasta alejar de mi alma a esta agobiante soledad.
Soy un lobo perdido en el desierto, fuera de mi ecosistema, lejos de mi hogar, y lejos también de los que creía los míos. Vagare sin rumbo por el resto de mis días, son orientación alguna ni sentido preestablecido. Si me topo con mi hogar, con mi gente y con los abrazos que añoro encontrar, tal vez vuelva a sonreír. Entretanto no llegue ese espacio de tiempo añorado, solo seguiré siendo un alma que pugna por hallar en el mundo un hogar, un hogar en el cual las lágrimas se conviertan en sonrisas, y el orgullo desaparezca hasta alejar de mi alma a esta agobiante soledad.
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