jueves, 24 de mayo de 2012

La política y su esencia



La política, no es ni más ni menos que la lucha por alcanzar el poder en su máximo exponente para imponer por vía de la persuasión una determinada visión de la realidad para quienes viven bajo un determinado estado, y así generar cosmovisiones acerca de la realidad.
  La manera mediante la cual se trata de acceder al máximo de posesión de poder en nuestro país donde rige la democracia, es mediante la ocupación de los puestos más relevantes en el estado, máxima institución en un territorio delimitado geográficamente. Quien ostenta el poder hegemónico que le da el estado, ostenta el poder hegemónico de tomar las decisiones con mayor peso dentro de un contexto espacio-cultural determinado, y así gobernar bajo la noción de estado, modelo, ideología y país que creen como el más idóneo para asegurar el correcto funcionamiento en todas sus líneas de la sociedad.
  Como ya hemos mencionado, la obtención de los puestos más jerarquizados dentro del modelo estatal es lo que se configura dentro del plan que desde cada ideología, materializada en un partido político, se propone poder lograr.
  La manera de poder acceder a tal objetivo, en nuestra querida patria, es mediante el voto universal que posiciona a unos partidos por sobre encima de otros en el imaginario de la sociedad. Y el mejor camino de granjearse la simpatía de ese pueblo que hará las veces de juez a la hora de decidir quiénes serán los que lo representaran y se harán cargo de sus necesidades como sociedad es la persuasión ejercida por el discurso que pre-elecciones que desde cada partido esgriman cada uno de los que se postulen.
  El discurso, arma más poderosa de lo que la media de la sociedad puede llegar a creer, es el medio más poderoso que los seres humanos han utilizado para convencer a sus pares desde los comienzos mismos de la civilización. Mediante esta arma, el hombre ha justificado cada acto que ha llevado a cabo en cualquier momento de su vida. Tal es así que ha logrado hacer de cosas horripilantes desde el punto de vista de nuestro espacio socio-cultural actual, actos heroicos los cuales no en pocas ocasiones fueron justificados bajo la insignia de “Dios lo quiere así”.
  Dejando un poco de lado a la esencia del discurso, y volviendo al camino señalado por el cometido del actual ensayo, sería adecuado profundizar un poco más sobre cómo es que desde una ideología política, y más precisamente desde su organización física en partidos, se utiliza el discurso como principal aliado.
  Cada organización, mediante el uso del discurso, trata de imponer(en el buen sentido)su ideología política, su manera de interpretar al mundo y las relaciones que lo componen, como el mas adecuado para explicar las determinadas problemáticas de la realidad y así poder buscar una solución, siempre partiendo desde la base ideológica como raíz. Es decir, que el discurso actúa como medio para sugerir la validez de un determinado sistema de pensamiento para de esa manera insertarlo en las mentes de las mayorías y así poder llegar a ocupar la cúspide de la pirámide en una determinada nación.
  El tan mencionado estado, es la máxima institución en términos de posesión de poder, y por lo tanto es desde este donde se pueden tomar las decisiones que con mayor incidencia afectaran el desenlace de una sociedad, y por ende también es el lugar más adecuado desde donde una determinada manera de percibir la realidad puede erigirse como la que más se ajusta a la realidad social.
  Para dar un paso más en esta empresa, digno seria mencionar cuales son los medios más usuales por los cuales puede posicionarse un discurso como el más adecuado a la hora de hablar de la realidad que nos contiene a todos y a cada uno de los habitantes de un determinado estado.
  Para no dejar de lado el medio predominante hoy en la Argentina por el cual se trata de hacer todo esto que venimos mencionando, es de suma importancia hablar de cómo un partido puede usar los medios de comunicación para crear realidad mediante la difusión masiva de sus campanas. Siempre que el estado sea de tipo democrático, y se puedan expresar opiniones diversas tendientes a interpretar la realidad, los medios de comunicación masiva se transformaran en un vehículo por el cual se tratara de mostrar un “determinado país” y así poder erigirse como dueño de la verdad política, siempre en términos relativos.
  Otro medio por el cual se pueden crear distintas visiones visiones del mundo es por medio de las instituciones educativas. Tales instituciones están atravesadas por determinados intereses políticos que hacen las veces de sustento material atravesando y determinando las naturaleza de los contenidos que ahí se imparten.
  Todo esto de sugerir realidades mediante el discurso es lo que Pierre Bourdieu definió como “violencia simbólica”, que hace referencia  se utiliza para describir las formas de violencia no ejercidas directamente mediante la fuerza física, sino a través de la imposición por parte de los sujetos dominantes a los sujetos dominados de una visión del mundo, de los roles sociales, de las categorías cognitivas y de las estructuras mentales.
  Finalmente, para ir concluyendo, nunca sabe mal hacerlo con un resumen sobre el tema central del escrito. La política se podría explicar cómo una lucha de poderes donde cada ideología, organizada materialmente en un partido político trata de alcanzar los máximos puestos en el estado para de esa manera agrandar el poderío de sus redes de poder. Los medios para llegar a tal espacio que se corporizan en el discurso, y por lo tanto, el hecho de alcanzar el estado es lo que posibilita poder hacer más masiva a la ideología y tomar decisiones con mayor poder de alcance sustentadas en la ideología de raíz.
  Por tanto, la política es la búsqueda del poder desde la preponderancia de un discurso sobre otro, y cuanto más masivo, en mayor medida será  adoptado por el pueblo sea este, mayor será la realidad que este proceda a construir.