miércoles, 29 de enero de 2014

Amigo

Un abrazo tiene el poder de sostenernos cuando los vientos que traen desesperanza, soplando fuerte, amenazan con derrumbarnos. Una mirada tierna, el fuego que irradian los ojos cuando las almas están bañadas por la bondad, tiene el poder de mostrarnos que más allá de todas las adversidades, al final del camino, siempre hay una luz que nos invita a que la alcancemos, para así quedarnos bajo su velo y jamás volver a sentirnos víctimas de la soledad, recluidos en las sombras. Un oído que escucha, un oído que no huye cuando nuestras gargantas, atravesadas por el dolor, necesitan desanudar los tormentos que las aprisionan, hace que nuestras almas regurgiten todo el sufrimiento que las encadena, para así ser libres finalmente, y poder volver a amar, poder volver a ser uno con la posibilidad de dar y recibir amor.
  Para no perdernos a lo largo del camino, siempre es bueno tener a un amigo a nuestro lado. Ellos, cuando son auténticos, nos entregan sus corazones para que allí depositemos todas nuestras penas, nuestras lágrimas, y compartamos juntos el dolor, apaciguándolo, hasta que deja de existir, se esfuma, desaparece, para así no volver nunca más. Ellos, cuando no encontramos ningún otro sentido más allá de la muerte, nos invitan a recorrer el mismo camino, para finalmente, juntos, encontrar un nuevo lugar donde habitar; un lugar en el cual anide la vida, en el cual la tristeza solo sea un mal recuerdo, un lugar en el cual no se encuentre el dolor, en el cual las únicas lagrimas que existan solo sean aquellas que broten fruto de la alegría.
   Al final de cuentas, un amigo es aquel que siempre se encuentra a nuestro lado, para que sigamos flotando, para que sigamos siendo, para que sigamos existiendo.

domingo, 27 de octubre de 2013

Metamorfosis

Un cierto día, la oruga rompió su capullo y se transformó en mariposa. Al hacerlo, vivió más intensamente que nunca. Vio todos los colores que el mundo tenia para ofrecerle, olfateo la gran diversidad de aromas que flotaban por el aire y se percató dela enorme variedad de criaturas vivas que habitaban los cielos y las tierras.
  El día que la oruga muto para convertirse en una mariposa, ese único día en el cual sus alas se expandieron para que pudiera tocar los rayos del sol, ese día fue tan intenso, tan novedoso, tan revelador, que sintió que ninguno de los otros días iban a ser tan bellos como el primero. Temió caer en la rutina, temió no poder maravillarse nunca más con la belleza que la vida pudiera ofrecerle. Al llegar la noche, se dejó caer, aterrizando sobre un colchón de hojas que parecía estar esperándola. Sintiéndose plenamente realizada con lo vivido y sentido durante ese único día, en el cual, a pesar de lo efímero del momento, se había encontrado con el paraíso anhelado desde su llegada a la vida, decidió entregarse al reposo eterno, para así atesorar en el mundo de los sueños la infinita belleza que había tenido el placer de contemplar, y que temía, con un cierto dejo de melancolía y desesperanza, no volver a encontrar nunca jamás.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Juntos

Al final de cuentas, no somas más que un montón de almas que por sí solas no son nada, buscando a otras almas encarnadas en piel y hueso para poder fundirse, estar juntas toda una eternidad, escaparle al infinito vacío de la soledad y desesperación, y convertirse en seres completos cuya felicidad sea el reino que osen habitar juntas por el resto de sus días.
Muchas veces nos buscamos, muchas veces nos encontramos, pero más nos desencontramos. No siempre el azar estuvo de nuestro lado; pero aun así, no quiero perder la esperanza de volver a encontrarte por primera vez, abrazarte, sentir tus lagrimas bajar por tus mejillas, y decirte que todo va estar bien, más bien que antes, mucho mejor que nunca. Solo nuestra compañía podrá salvarnos a nosotros y al mundo. Juntos seremos más que uno, juntos seremos esperanza, juntos seremos alegría, juntos encontraremos un nuevo rumbo. El amor será nuestro nuevo emperador, y juntos, le rendiremos pleitesía. Eso sí, juntos. Por siempre juntos, para no volver a sentirnos solos, para no volver a sentirnos tristes, para sentir que todo tiene sentido, para sentir que al final de cuentas, el amor y tu compañía habrán hecho de mi vida un buen sueño del que nunca jamás despertaría.

sábado, 24 de agosto de 2013

Arboles de invierno

Llueve allí afuera, 
En el mundo, 
Allí, 
Donde nadie quiere ver,
Donde el sol nunca golpea la tierra,
Donde la suerte nunca deja su estela.

Llueve allí afuera 
Y aún hace frío.
Tanto frío como hizo siempre.
Las raíces siguen sin florecer
Y los arboles nacen destinados a perecer.

Nieva, llueve allí afuera,
En mi patio, en mi jardín.
Las copas de los árboles se tiñen de blanco,
Perdiendo los colores que los hacen latir.

Y mi cuerpo hace suyo el dolor,
De ver caer en sus hojas
Un pedazo de mi alma.
Un pedazo de mi alma marchita
Que ya ni siquiera grita ante tamaña herida.
Que hace de las hojas caídas
Lagrimas perdidas.
Lagrimas que mueren junto a los árboles
Que antes fueran
Mi fuente de alegría.
Que antes fueran
La fuente de mi vida.

jueves, 1 de agosto de 2013

Buscando un sentido

Me han dicho todo lo que tenía que ser, pero nunca que fuera feliz. Me han dicho que cumpla con las órdenes, pero nunca que luchara por lo que realmente creía justo. También me dijeron que en la vida solo hay un modo de hacer las cosas, y que las otras maneras eran el fruto de la perversión, de las malas juntas, de la locura. Yo me pregunto, ¿hay algo que tenga sentido al final del camino? ¿Hay algo en que creer, algo por lo cual mirar al sol todas las mañanas? Temo no poder encontrar las respuestas que quisiera oír, los abrazos que quisiera sentir, ni las palabras que me ayuden a seguir.
  Soy un lobo perdido en el desierto, fuera de mi ecosistema, lejos de mi hogar, y lejos también de los que creía los míos. Vagare sin rumbo por el resto de mis días, son orientación alguna ni sentido preestablecido. Si me topo con mi hogar, con mi gente y con los abrazos que añoro encontrar, tal vez vuelva a sonreír. Entretanto no llegue ese espacio de tiempo añorado, solo seguiré siendo un alma que pugna por hallar en el mundo un hogar, un hogar en el cual las lágrimas se conviertan en sonrisas, y el orgullo desaparezca hasta alejar de mi alma a esta agobiante soledad.

miércoles, 19 de junio de 2013

Despertar (en homenaje al hombre que un día dio todo, y después se quedó sin nada)

Quiero creer que todo el esfuerzo algún día dará sus frutos; que las noches se convertirán en días y que la lluvia cesara para dar paso al arcoíris que me conduzca hasta el final del camino transitado.
  No quiero ser un esclavo del pensamiento, no concibo mas ser prisionero de los posibles efectos que como espejismos obnubilan mi razón. Deseo poder convertirme en un puro compuesto del presente, sin historia pasada ni momentos por venir. Es el hecho de poder ser, de no participar de la sinrazón del sin ser, que me hace querer ser lo que nunca tuve el gusto de ser.
  El cielo, ese del cual me hablaron desde que era un niño, no se encuentra tan lejos como nos lo hicieron creer. Ese lago eterno se encuentra junto a nosotros, nosotros nos encontramos inmersos en él. Mientras no aprendamos a nadar sus aguas, lo más probable será que nos ahoguemos en el camino habiendo desperdiciado nuestro momento para fluir con las corrientes en las cuales alguna vez habremos estado inmersos.
  No pedimos ni necesitamos verdades eternas, conocimientos absolutos, solo necesitamos de momentos para convencernos de que la vida es  un manojo de instantes donde la verdad como tal no existe, no es más que el mero arbitrio de algunos fanáticos. Eso solo, y aunque parezca poco, es más de lo que hoy podríamos llegar a ver en nuestra calidad de personas ausentes, de individuos desfasados.
  Desconozco, y me confundo con todos cuando hablo de mis sentimientos. Creo que todos nos olvidamos del cielo, a pesar que desde muy niños sabemos de él. Pusimos y ponemos todas nuestras expectativas en aquel jardín que se nos presenta como tan lejano, que olvidamos regar las flores de aquel en que cotidianamente habitamos.
  Despertar, despertemos, solo eso me digo por las noches. No quiero esperar más. El futuro no existe, el pasado se esfuma; el presente será el único abrigo que nos proteja del frío que hace en el mundo.

sábado, 8 de junio de 2013

Ciegos


Ellos no ven la lluvia, porque no sienten tu dolor.  Ellos no conocen que hay detrás de tu mirada, porque nunca te miraron a los ojos. Nadie te vio como lo que eras; un manojo de sentimientos que un día se hicieron carne para vivir y poder tomar forma, conocer al mundo y confrontarlo.
  Hoy hace frío; esta tarde quizás no vaya a ser la más importante de tu vida, pero tal vez te muestre un nuevo rumbo. Puede que al final del atardecer, la noche se apodere de tus emociones, y te deje volver a ser esa nube de afectos, ya sea amor, dolor y demás cosas que un día te dieron a entender que estabas vivo.
  Cada amanecer empieza con un sueño. Terminaste de soñar cuando despertaste, para seguir soñando hasta el punto de que los paisajes que engendrabas se convirtieron en carreteras familiares y eternas que nunca dejas de figurarte, que siempre están con vos, y que no podes quitarte de encima, porque representan lo único que hay de fiel a vos mismo,que es tu verdad.
  Un día, creo que hice algo que nunca nadie pudo. Vi la lluvia, tu dolor y a tus ojos cuando sangraban. Perdiste tu omnipotencia, pude poner en jaque tu falsa perfección. No eras feliz, pero yo lo pude ver. No te molestes en ocultarlo, eso no va a cambiar el curso de tu vida. Permitite sentir, despójate de los anhelos de perfección, deja que lo bueno del mundo penetre en tu cuerpo, y ahí, tan solo ahí, tal vez puedas ser uno con el todo para no sentirte nunca más solo. Ahí, tan solo ahí, tal vez puedas llegar a ser feliz.